sábado, mayo 25, 2024

Hallazgos arqueológicos indican que Tikal fue un espacio de barrios multiétnicos

Los descubrimientos en el sitio arqueológico confirman la presencia de la cultura teotihuacana en Guatemala.

Autoridades del Ministerio de Cultura, presentaron hoy una investigación sobre el sitio arqueológico Tikal, donde se realizaron nuevos hallazgos sobre la fundación de la ciudad.

“El amplio registro de hallazgos arqueológicos en Tikal nos permiten confirmar que fue una ciudad cosmopolita donde existían barrios multiétnicos que convivieron durante varios siglos”, explicó Felipe Aguilar, titular del Ministerio de Cultura y Deportes (MCD).

Los descubrimientos se dieron a conocer durante una conferencia de prensa en el Palacio Nacional de la Cultura. La actividad contó con la participación de Aguilar; Edwin Román, director del Proyecto Arqueológico del Sur de Tikal, y Héctor Escobedo, representante de la Fundación Patrimonio Cultural y Natural Maya (Pacunam).

Según el MCD, en 2018 se ejecutó el programa Iniciativa LiDAR Pacunam (PLI) con el objetivo de detectar estructuras construidas por mayas en el sitio de Tikal.

La identificación de las estructuras contó con tecnología LiDAR, que se basa en el uso de detección por luz y distancia para obtener mapas en 3D de un terreno específico. A través de esta herramienta, en Tikal se detectaron no menos de 12 mil 341 estructuras.

Al estudiarlas, los expertos descubrieron dos nuevos grupos, que anteriormente se habían confundido por cerros y que tenían características diferentes a las de la arquitectura de Tikal. Por esta razón, se comenzaron los trabajos de excavación en el área conocida como Mundo Perdido.

Como resultado de este proceso, se logró excavar tres grupos, que se identificaron como 6D-III, 6D-XXI y 6D-XV.

Al primer grupo también se le llamó “la ciudadela” y se constató que era una estructura donde se realizaban los rituales más importantes de la ciudad.

Asimismo, el grupo 6D-XXI resultó ser un conjunto residencial compuesto por cinco estructuras. En esta área se localizó una plataforma que se presume fungía como depósito que almacenaba fragmentos de incensarios teotihuacanos.

De igual manera, los expertos señalaron que los materiales utilizados para construir la infraestructura fueron tierra y estuco, que son diferentes a los utilizados por la civilización maya. En este grupo también se localizaron armas teotihuacanas y entierros.

Por último, el grupo 6D-XV está conformado por cinco estructuras; sin embargo, la interpretación y análisis de este aún está en proceso.

Con los hallazgos de los tres grupos se iniciará un proceso de investigación para conocer la historia y la relación entre la cultura maya y la teotihuacana, en Tikal.

“Hemos logrado comprobar que Tikal era una ciudad cosmopolita donde había un barrio multiétnico en el cual vivía gente originaria de Teotihuacán. Esto es importante porque conoceremos la interacción entre estas dos culturas”, explicó Román.

De acuerdo con el experto, antes del hallazgo se creía que los teotihuacanos conquistaron a la civilización maya en el año 378 después de Cristo.

No obstante, con la nueva información se descubrió que ambas civilizaciones convivieron desde el año 370 después de Cristo.

“Creemos que hubo una relación mucho más extensa. Quizá hubo relaciones diplomáticas, comerciales y de convivencia”, agregó.

Según Román, el siguiente paso será investigar las funciones de los teotihuacanos en Guatemala.

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